La abogacía en Puerto Rico


En Puerto Rico, el campo del Derecho cuenta con dos disciplinas diferentes encargadas de velar por los valores democráticos y hacer valer la justicia: la abogacía y la notaria.

Como abogado se pueden desempeñar en la práctica privada, en las agencias públicas, siendo jueces, fiscales u oficiales jurídicos en la Rama Judicial. Otros profesionales deciden dedicarse también a la notaria, o solo a la notaria. Pero, sepa que para ejercer la notaria en Puerto Rico, tiene que ser abogado (contrario a otras jurisdicciones de los Estados Unidos).

Entre las funciones del abogado están: defenderle en un juicio- de manera escrita y de palabra- levantando todas aquellas alegaciones y defensas que tenga a su favor, así como negando aquellas que a su mejor entendimiento y basados en los dichos de su cliente, sean faltas a la veracidad de los dichos dados por ciertos por su cliente. Estas comparecencias en su defensa pueden ser tanto en los Tribunales de justicia como en los organismos administrativos (agencias del Gobierno).

Por otra parte, el notario es el profesional del Derecho que puede asistir en asuntos y/o controversias extrajudiciales (que no requieren intervención ni comparecencia en tribunales o agencias administrativas) ya que esta función notarial exige que sea un ente imparcial ante los asuntos que atiende. Ser notario es una tarea sumamente delicada, ya que ayuda a evitar pleitos judiciales y garantiza una formalidad solemne a las transacciones relativas a la propiedad y los negocios que se hacen en Puerto Rico.

¿Cuáles son los requisitos para ser abogado y notario en Puerto Rico?

 

Sepa que el abogado y/o notario que toma su caso y le asiste en sus controversias legales ha tenido que someterse a una preparación académica extensa- e intensa- y aprobar una serie de exámenes y reválidas para ello.


Para ejercer la abogacía en Puerto Rico un aspirante debe completar un bachillerato- en cualquier área o disciplina- de una universidad acreditada (como cuestión de realidad, debe graduarse con un promedio o índice académico superior a 2.50). Una vez con el grado de bachillerato, debe tomar dos exámenes para poder solicitar a una Escuela de Derecho, estos son: el Law School Admision Test (conocido como LSAT) y el Examen de Admisión a Estudios de Posgrado (conocido como EXADEP), aprobados con las puntuaciones mínimas establecidas por las diferentes Escuelas de Derecho. Se solicita admisión a la Escuela de Derecho y, una vez evaluada su solicitud, pasarán por el proceso de entrevistas (por lo general son dos).


En la Escuela de Derecho, debe completar aproximadamente 98 créditos, cumplir con trabajo comunitario (Pro Bono), y en el último año de estudios el estudiante debe trabajar en la Clínica de Asistencia Legal de su escuela (o, de ser estudiante nocturno, cumplir con un curso obligatorio conocido como Corte de Practica). Ya graduado, el ahora abogado debe someterse a una reválida de conceptos generales del derecho (para licenciarse y poder postular) y una reválida de conceptos notariales (opcional, para poder ser notario). Aproximadamente, solo el 33% (o menos) de los aspirantes que toman la reválida general la aprueban. De haber aprobado la Reválida General, el abogado juramentará ante el Tribunal Supremo de Puerto Rico, quienes le otorgarán un número en el Registro Único de Abogados (RUA) y desde entonces será un abogado licenciado.


Hasta la próxima.


Aquellos abogados que deseen postular ante el Tribunal Federal- Distrito de Puerto Rico- deben tomar además la llamada Reválida Federal. Una vez aprobada, se presta juramento en el Tribunal Federal de Puerto Rico y se le otorga un número de registro adicional.

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